
Hoy, Cristina Rabi dedica su vida a la cerámica. Aunque su salto no fue inmediato, ya que primero estudió pedagogía en la Universidad de Chile y trabajó en jardines infantiles. Sin embargo, la pasión fue mucho más fuerte y, decidida, ingresó entonces al Taller 619, donde entre otras personas impartían clases de artistas de la talla de Bororo y Sammy Benmay.