
Desde la visión y las herramientas que nos entregan la Arquitectura y la Kinesiología, surge la propuesta de poner nuestros espacios en movimiento, buscando no solo promover la actividad deportiva, sino que dar un vuelco a los espacios comunitarios, convirtiéndolos de recintos comunes desaprovechados, en lugares e instancias de reunión, entretención y vida sana.